Su nombre significa agua del mar, se deriva del latín aqua (agua) y marinus (que pertenece al mar).
Se distingue por su tonalidad que va desde el azul claro hasta el verde azulado, esto debido a la presencia de trazas de hierro en su estructura cristalina. Con brillo vítreo, especialmente cuando es transparente y facetada, le confiere un aspecto muy atractivo.
La Aguamarina es una gema muy valorada en la joyería debido a su dureza, lo que permite realizar una amplia variedad de cortes. Su color y brillo evocan las tonalidades y el resplandor del agua del mar.
Antiguamente se utilizaba para la fabricación de lentes ópticos; actualmente se usa en aleaciones ligeras en la industria aeronáutica y espacial.
Brasil es uno de los mayores exportadores de Aguamarina a nivel mundial. Además, se tienen importantes yacimientos en Nigeria, Madagascar, Mozambique y Zambia. Cabe destacar por su calidad los ejemplares provenientes de Shigar, Pakistán.



