La wilemita se descubrió por primera vez en 1830 en la mina Roughton Gill en Caldbeck Fells, Cumbria, Inglaterra. Debe su nombre a Guillermo I de Holanda, que era rey en el momento de su descubrimiento.
Se usa como coleccionismo debido a su fluorescencia verde bajo la luz ultravioleta. También se utiliza como mena de zinc, un importante metal industrial, y también puede servir como fósforo en ciertos tipos de luces fluorescentes y pantallas de rayos X debido a su capacidad para emitir luz cuando se expone a radiación ionizante.
Son muy pocos los yacimientos de este mineral; está asociada en el yacimiento de EU con la franklinita y la calcita.















