Su brillo es nacarado o sedoso y su sistema monoclínico. Los ejemplares de selenita son utilizados como coleccionismo y ornamental.
Los cristales de selenita más grandes del mundo se han encontrado en la mina de Naica, Chihuahua, México. Los cristales alcanzan hasta 12 metros de largo y hasta dos metros de ancho. El peso de algunos cristales individuales se estima en 55 toneladas.



