Este mineral fue un importante elemento de intercambio comercial durante el Imperio romano y tuvo usos medicinales en China, a pesar de su alta toxicidad.
El oropimente se utiliza en la fabricación de cristal permeable a la radiación infrarroja, telas especiales, y linóleo. Como pigmento tiene aplicaciones en semiconductores y fotoconductores y en la fabricación de fuegos artificiales. Además, en gran variedad de diseños ornamentales e industriales.
Se encuentra en varias localidades como: Allchar, Macedonia; Takab, Irán; Jelamerk, Kurdistán turco; Harz, Alemania; Binnetal, Suiza; y distintos lugares del Cáucaso y Siberia. Excepcionales grupos de cristales asociados a la rara sulfosal hutchinsonita proceden de la mina Quirivulca, Perú.




