La halita es un mineral cuyo nombre deriva del griego αλς – hals – salado y λίθος – lithos – piedra, significando piedra salada, por lo que este mineral también es conocido con el nombre de sal gema o sal de roca.
Las propiedades de la halita son únicas, ya que ningún otro mineral tiene ese sabor tan característico, se disuelve con gran facilidad lo que le permite ser un condimento indispensable en nuestra cocina.
Mineralógicamente no se distinguen variedades; sin embargo, en el mundo gastronómico existen más de 10 variedades de sal que se distinguen por su color o su sabor particular.
Algunas de estas variedades son naturales como la sal rosada del Himalaya y otras sintéticas como la sal ahumada; la sal de apio o la sal de mesa, cuya elaboración consiste en el crecimiento de cristales de cloruro de sodio, añadiéndoles iodo, magnesio o flúor.



